Tratamiento del bambú para la fabricación de quenas – Método Domingo Uribe.

Bambú recién cortado en Pan De Azúcar, Coquimbo.

El bambú es una planta que cuenta con innumerables estudios sobre sus diferentes usos y tratamientos específicos para cada uno de estos. Hoy quiero compartir mi método de tratamiento del bambú para la fabricación de quenas.

Antes que todo, deseo reiterar y enfatizar que mis métodos de trabajo están basados principalmente en el sentido común, la experimentación durante más de 25 años y el registro y documentación de los resultados sobre el tratamiento y uso del bambú en el área en que me desempeño: la luthería especializada en quenas.

Bambu en secado natural. Originario de Copiapó
Bambu en secado natural. Originario de Copiapó

Este punto anterior es importante porque aún mucho antes desde que comenzara a experimentar hasta este preciso momento (viernes 3 de abril de 2020, 20:43 hrs) ha existido mucha información incompleta o sin bases empírica o científica, y hasta muy poco lógica y ridícula, como lo es el «alcohólico» consejo de sumergir las cañas en whisky. ¿Simpático verdad? Pero inútil.

Cuando necesito producir algo me pregunto qué materiales, herramientas y pasos necesito para llevar a cabo el desarrollo de la idea, y el proyecto finalmente. Así es como separo los objetivos principales, y decido cuántos objetivos secundarios también deseo lograr.

Bosque de Bambú en Coquimbo
Bosque de Bambú en Coquimbo

Lo primero es entender que el tratamiento del bambú es un proceso, que puede conllevar varios pasos, y que no siempre serán necesarios todos esos pasos, y estos pasos variarán según varios factores y estados de la caña de bambú.

A continuación enumero todos los pasos del uso y tratamiento previo del bambú para la fabricación de la quena que yo sigo, considerando la obtención del material desde un cañaveral, y no ya seco e industrializado:

  1. Cortar la vara del cañaveral
  2. Limpiar y lavar con agua y cloro diluido, o limpiador desinfectante en crema para baños
  3. Dimensionar las varas a longitudes aproximadas a la medida final de la quena. Si la quena va a medir 380 mm, la corto unos 30 mm más larga
  4. Abrir un orificio pequeño en el nudo del tubo para que pase aire a través y propiciar la salida del agua y vapor
  5. Dar golpes de calor periódicos en un horno a temperaturas de entre 100 y 150 grados. Este punto es muy importante de acuerdo a mi método basado en el sentido común y los objetivos del proceso. Estos periodos de horneado son de 20 minutos
  6. Dejar enfriar y revisar que todos los tubos que estén en el horno estén a niveles similares de deshidratación
  7. Repetir el proceso del punto 5 y 6 mínimo unas tres veces
  8. Finalizar el proceso previo dejando a temperatura ambiente y expuesto al sol y aire durante mínimo 30 días
  9. Fabricar la quena. Esto incluye todo el proceso de diseño y desarrollo del instrumento.
  10. Impregnar con aceite de linaza

Una vez que ha finalizado el periodo de 30 días posterior al dimensionado y horneado los tubos están listos para fabricar quenas.

Explicaciones y detalles sobre los puntos del listado:

Punto 3: el dimensionado aproximado tiene como objetivo prevenir deformaciones de las varas en longitudes más largas durante el proceso de deshidratación. Al mismo tiempo permite saber inmediatamente después del horneado si el tubo se iba a deformar naturalmente o no, pues es uno de los efectos de la pérdida de agua acelerada.

Punto 4: Abrir el orificio pequeño en el nudo es muy importante porque además de permitir escapar el vapor en el horno, permite evitar acumulación de humedad posterior al secado que puede permitir la formación de hongos mientras se guardan para ser trabajados

Punto 5: Es mejor dar golpes de calor en periodos limitados y breves de tiempo que uno solo durante más tiempo, porque se puede evaluar el grado de deshidratación y determinar si son necesarias más repeticiones

Punto 8: Existen recomendaciones para maderas luego de la tala y dimensionado y sellado de los extremos en las barras, de secar al aire por 70 días, y ya se considera lista para trabajar. En el caso del bambú este periodo de tiempo se reduce por la aceleración de la deshidratación que ofrece el horneado. No es necesario esperar años.

Punto 10: ¿Qué objetivo tiene la impregnación con aceite de linaza? El aceite de linaza es un protector de la madera. Solo eso. Entonces, debo preguntarme: ¿Quiero prevenir grietas y rajaduras? ¿Quiero usar algún producto solo para resaltar la belleza del material? ¿Quiero hacer que huela bien? ¿Quiero prevenir aparición de hongos, bacterias e insectos que puedan dañar el bambú? ¿Quiero lograr que aunque todos los demás materiales del universo conocido se contraigan y expandan con las diferencias de temperatura, “a mi quena no le suceda”? Estas preguntas son importantes, porque dependiendo de ellas podemos decidir si impregnar o no con aceite de linaza la quena. Entonces, si solo quisiera prevenir grietas, entonces hasta podría usar el aceite de la cocina, o cualquier aceite natural no tóxico. El aceite humectará el bambú ayudando a prevenir grietas y rajaduras. Si además de humectar, también quisiera que no se formen hongos, pues definitivamente usaré aceite de linaza, por sus propiedades químicas de acción fungicida, insecticida y bactericida. Así de simple es tomar esta decisión. Si solo quisiera resaltar la belleza del bambú, también podría usar cualquier aceite, o hasta barnizar con sellador y laca, como las guitarras. Esto no es recomendable debido a que este proceso impide el ingreso de humedad oleosa que debería recibir periódicamente para evitar grietas. Si solo quisiera que huela bien, puedo usar cera de abeja, aceite de almendras, aceite de limón, aceite de lavanda, nuez, coco, y otros. ¿Quiero que no se desafine? Deberé visitar un psiquiatra.

Este proceso yo lo realizo después de perforar los orificios para los dedos/notas y de hacer la escotadura. La razón es muy sencilla, lógica y útil: hay más áreas de acceso profundo del aceite. Los bordes de los orificios absorben más aceite que la corteza por sus poros. Este proceso de impregnación profunda se puede hacer de dos maneras, y se puede decidir por uno u otro según el tiempo disponible que se tenga.

  • Impregnado profundo rápido: Se calienta nuevamente el tubo ya hecho quena en el horno a 100 grados y luego se sumerge en un recipiente con aceite de linaza. La  temperatura de la pieza de bambú adelgazará el aceite y expandirá las fibras del bambú permitiéndole penetrar más profundo en toda su masa y de manera casi instantánea. No es necesario dejarlo más de 5 minutos sumergido. Este proceso además cumple otro objeto, que es templar y endurecer el bambú volviéndolo muy rígido.
  • Impregnado profundo lento: Se sumerge el tubo sin calentar en el recipiente con aceite de linaza frío y se deja por al menos 12 horas.
  • En ambos procesos se puede secar con toalla de papel el exceso de aceite luego de haberlo dejado escurrir por sí solo.
  • Se puede decidir por uno u otro proceso de impregnado, además por el objetivo de requerir una mayor dureza o más bien permitir que tenga cierta flexibilidad el instrumento. Esto puede ser crítico a la hora de sufrir caídas y golpes secos. A mayor rigidez más delicados y prolijos deben ser los cuidados del instrumento.

Todo esto es lo necesario para tratar el bambú según los objetivos que busquemos. Los pasos 5 al 8 pueden saltarse si se desea secar naturalmente. El tiempo mínimo deberá ser de 70 días. Aún así, de hacerlo de esta manera, se puede decidir templar el instrumento según el punto 10.

No es necesario usar cera de abeja ni ungüentos similares para, como se dice «tapar poros». El bambú no tiene poros que dejen escapar aire y que por lo tanto deban ser sellados. Tampoco es necesario cera de abeja ni ungüentos similares para hechizar la quena y, cómo se dice «prevenir mágicamente que se desafine», o dicho de una manera más precisa, que sus átomos se estimulen y se expanda o contraiga la masa y acelere o disminuya la velocidad del sonido en el aire por la acción del frío o calor cambiando su frecuencia general de manera temporal. El uso de estos ungüentos no es técnicamente necesario para mejorar sonido ni prevenir desafinaciones, sino estético. Por eso yo no lo uso.

Bambú de Ovalle, recién cosechado
Bambú de Ovalle, recién cosechado

Atentamente, Domingo Uribe
Luthier especializado en quenas

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