Domingo Uribe
Quenas Profesionales

Recomendaciones para el cuidado de la quena

Quenas recién aceitadas con aceite puro de lianza - Luthier Domingo Uribe C

Ante todo, estos consejos no aplican a quenas barnizadas. De modo que si usted tiene quenas barnizadas, puede cambiar esta página y leer otro contenido

Los demás, comencemos. Durante los años en que aprendí el trabajo de construcción de quenas, o como le llamo yo actualmente, el trabajo de diseño y desarrollo de la quena, siempre estuve preocupado de cuidar mis propios instrumentos, y de compartir mis propias técnicas con mis clientes y amigos que tenían quenas de mi manufactura.

Para suerte de todos, estos cuidados son muy sencillos, y se basan en dos principios fundamentales: ciencia y sentido común.

Estos dos principios son clave para todo el proceso del desarrollo de la quena, tanto para las etapas de construcción, como para cuidar y dar mantenimiento al instrumento a lo largo del tiempo.

¿Pero, por qué "ciencia" y por qué "sentido común"?

El sentido común de la mano de la ciencia ayuda a eliminar de inmediato mitos inútiles y malas prácticas folclóricas que se hacen "solo por que sí". Por ejemplo, abundan los consejos y debates sobre liquidos, aceites, fluidos varios, para "tratar" las quenas. Se dice que cierto aceite es mejor que otro, pero no se dice por qué, o se inventa una razón sobre la marcha, pero totalmente fuera del sentido común, o alejadas de razones científicas. También se dice que una solución de cera de abeja hervida con otros potingues causan poco menos que magia y, abro comillas, porque eso es literal, "evita que las quenas se desafinen en cualquier clima". Esto, aún cuando hayan sido hechas en un clima caluroso y vayan a ser usadas en un clima extremo frío. Esta patraña predica que al llegar a destino desde el clima de construcción a 440Hz al clima de uso frío, por ejemplo, de todas maneras sonará en la frecuencia de 440Hz o en la que se haya solicitado.

Otro mito sin base, o "palo de ciego" como le llamo yo, dice que hay que sumergir las quenas en pisco, wisky, aguardiente, o cualesquiera licores fuertes "para que suenen mejor" ¿Tiene esto alguna explicación razonable? No.

Lo cierto es que el tratamiento de las quenas de maderas o bambú debe entenderse bajo la perspectiva de lograr ciertos objetivos, pero de manera consciente. Yo he definido los siguientes:

  • Humectar (solo humectar)
  • Humectar y proteger de hongos, insectos destructores, y bacterias
  • Preservar en el tiempo
  • Evitar rajaduras y aparición de grietas

En base a este listado, para decidir cuál de estos items se usará, hay que preguntarse: ¿Qué pretendo lograr con mi quena? ¿Quiero solo humectarla, para evitar que se reseque? ¿O además de mantenerla humectada necesito también protegerla de plagas y hongos? ¿Me interesa que mi quena dure más de 20 años en buenas condiciones?

Solo humectarla

Si solo se desea humectarla, para evitar resequedad y que se generen grietas, objetivamente se puede utilizar cualquier aceite. La razón de que se aceite la quena, es que este fluido permanece en el cuerpo del instrumento porque penetra capas, y no se evapora tan rápido como el agua. Solo eso. No hay magia, ni razones místicas milenarias, ni secretos chamánicos. Solo ciencia simple y sentido común.

Humectar y proteger de plagas y amenazas

¿Cuáles son las condiciones que favorecen la aparición de hongos, el contagio de bacterias e infecciones, y el ataque de insectos destructores de la madera? Los hongos aparecen cuando se conjugan la oscuridad (cosa que en el interior de la quena siempre la hay), el calor, y la humedad. Estos tres factores siempre están presentes en la quena, sobre todo si se guarda sin secar el exceso de humedad. El calor lo adquiere tanto por la tempratura del aliento del músico, o por el clima de donde se está usando. Por eso es que para estos casos recomiendo un aceite particular que además de humectar, tiene propiedades fungicidas, insecticida y antibacteriano: el aceite de linaza pura. Pero ¿Es solo este aceite el indicado? La respuesta es simple: Sentido común y ciencia. Si usted conoce otro aceite natural que en sus especificaciones asegure que mata hongos, insectos y bacterias, pues, debe usarlo. Sin embargo, estas especificaciones deben ser oficiales de la marca, y no en base a mitos, tradicion oral, o más patrañas de ese tipo.

Preservar en el tiempo

Si la quena se cuida humectando con aceite de linaza, para evitar resequedad, y mantener alejados insectos, bacterias y hongos, sin duda tendrá una larga vida. Restará solo cuidarla de golpes, caidas, y extravíos por robo.

Así de simple es cuidar la quena, en base a los objetivos que usted decida buscar.

Peridiocidad de la aplicación del aceite

Supongamos que tienes quenas de maderas y de bambú ¿Con cuánta regularidad debes aplicar aceite de linaza a cada una de ellas? Podría pensarse que la densidad de cada una dictará tal regularidad en la aplicación, pero no es el caso. La regularidad solo dependerá de los resultados que quieras obtener, o de los objetivos que te plantees al tratarlas. Si vives en una ciudad de temperaturas extremas, querrás evitar que de una estación a otra se quiebre mediante mantenerla bien humectada, y esto aplica al bambú o a la madera.

Plan de mantenimiento de las quenas de madera y bambú

Humectación profunda: Para cuidar tu quena recomiendo los siguientes materiales: Un tubo de PVC de 40 mm, con una tapa en su extremo inferior, también de PVC. Esto servirá de recipiente en donde contener aceite de linaza para sumergir la quena hasta una vez por semana. Puedes decidir si hacerlo así, una vez por semana, o cada dos semanas. Nunca afectará negativamente hacerlo muy seguido, al contrario. Sin embargo, sí es obligatorio hacerlo una vez al mes.

Humectación superficial: También puedes utilizar una brocha angosta para aplicar aceite cada vez que sientas que el biselado interior y exterior de la escotadura, los bordes interiores de los orificios y el extremo inferior se vean muy secos. Estas son las zonas más importantes, puesto que por allí penetra el aceite la capas del material, y se mantiene en la quena por un tiempo hasta que se evapora o se degrada.

También puedes realizar esta aplicación de humectación superficial con tus propias manos, mojándolas con aceite y frotando con cuidado la quena, procurando además añadirle temperatura con la fricción. Yo utilizo esta técnica en vez de la brocha angosta, porque además de asegurarme de que sí penetra uniformemente el aceite, las huellas digitales y dactilares actuan como una esponja de lija que va dando un pulido muy fino a lo largo del tiempo.

Deseo reiterar que ante la duda de cuánto o cuántas veces aplicar aceite, como expliqué en este contenido, nunca es negativo hacerlo hasta todos los días si tu tiempo y paciencia te lo permite, pero que nunca debe pasar más de un mes sin hacerlo. Todo esto será muy positivo para ti, porque tendrás un instrumento siempre protegido y su duración se extenderá con seguridad por más de 20 años en excelente estado, pero negativo para mí, porque hasta que no te la roben, probablemente no tendrás necesidad de comprarme otra quena.

¡Saludos tremendos!